Accueil

  • English
  • French
  • Spanish

Actualités


Al llamamiento de Ban Ki-Moon y continuando los debates de la 65° Asamblea General de la ONU, más de 140 jefes de Estado están actualmente reunidos en New york (del 20 al 22 de septiembre) para analizar el éxito de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

 

 

Esta Cumbre se debe de ser un primer balance, diez años después de la signatura de la declaración de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Los países desarrollados y emergentes se habían comprometido a reducir a media la pobreza de aquí al 2015. Este compromiso se materializó en 8 objetivos:

Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre.

Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal.

Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.

Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil.

Objetivo 5: Mejorar la salud materna

Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.

Objetivo 7: Garantizar el sustento del medio ambiente.

 

Solo cinco años antes del plazo de este compromiso, aparece que la mayor parte de los ochos Objetivos del Milenio no se pueden ser alcanzados. Los progresos están realizados demasiado lentamente, particularmente en África. Cerca de mil millones de personas sufren de hambre en el mundo, la salud materna y infantil en los países emergentes queda muy problemático...

 

 

Sin embargo notables progresos fueron realizados y hay que notarlo. Según la FAO, por la primera vez desde hace quince años, el número de personas sufriendo de hambre en el mundo bajó este año. La situación se mejora también netamente en el dominio de la educación y del combate contra el SIDA. Según Oxfam Francia “cerca de 33 millones de niños suplementarios van a la escuela desde 2000 y 12 vez más personas tienen acceso a un tratamiento contra el SIDA que en 2003.”

 

 

Pues la situación parece siempre lamentable pero no parece ineluctable (Tabla 2010 del seguimiente de los ODM). Esta cumbre se anuncia sin embargo de ahora en adelante como un cambio decisivo y los Estados tendrán que tomar compromisos muy fuertes si quieren cumplir su promesa inicial. Estos compromisos se deberían de construirse alrededor de la  resolución propuesta por el Presidente de la Asamblea General de la ONU, Joseph Deiss. Primeros señales positivos están ya perceptibles. Durante su discurso en la tribuna de la Asamblea General de la ONU, el Presidente francés se comprometió a promover un impuesto de 0,05% sobre las transacciones financieras. Esta medida, reclamada desde cerca de un decenio por numerosos ONG, podría generar a plazos 400 mil de millones de dólares per año para el desarrollo y así permitir quizás grandes progresos para los ODM.

 





load1 load2 load3 load4 load5