El Presidente togolés considera necesario apadrinar el proyecto de Nicole Guedj, “debido a sus nobles objetivos de vigilia, de coordinación y de intervención en las situaciones de catástrofe humanitaria.”
Para el, tan como para la Fundación Cascos Rojos, “un dispositivo como éste era necesario, en estos tiempos difíciles que vivimos a escala mundial, caracterizados por incertidumbres climáticas cada vez mas severas y perjudiciales par las personas y los bienes.”
Comprometido, el Presidente Gnassingbe asegura la Fundación que puede encontrar “en [su] país el apoyo necesario para la realización de su misión al servicio de la protección y de la promoción de los Derechos Humanos.”