El contenedor EMERGESAT, crea por la Fundación Cascos Rojos y puesta a disposición de las ONG y asociaciones humanitarias en período de crisis, se presentará en la exposición temporal “el gran precio de la catástrofe” organizada por el Museo Internacional de la Cruz Roja. El MICR deseó poner al honor herramientas operativas, permitiendo a los protagonistas de terreno actuar en la urgencia, cuando una catástrofe natural ocurre.
En 2006, las catástrofes naturales afectaron 134 millones de personas y costaron 35 mil millones de dólares… Tres semanas después del Maremoto, más de se liberaban 700 millones de dólares… Algunos meses más tarde, víctimas del terremoto en Pakistán se morirían a falta de medios para ayudarlos…
En la actualidad, un dólar invertido en la prevención ahorraría los 4 dólares necesarios para la reconstrucción…
Cifras que molestan.
La exposición descubre los mecanismos de la mediatización, la financiación y la organización de las ayudas. En filigrana, objetos y testimonios aumentan la vela sobre distintos aspectos de las acciones post maremoto. Catástrofe excepcional, cristalizó lo que está en juego en el humanitario. De lo mejor - el peor impulso de generosidad –a las derivas competitivas. ¿ Y que decir productos derivados ?
Bajo la lupa también, la continúa búsqueda de eficacia de los profesionales. De algunos francos a varios millones, sus equipos, verdaderas herramientas de ayuda, son un descubrimiento más que intrigante. Pero hablar de catástrofes naturales, es también recordar que la reducción de los riesgos, sobre fondo de recalentamiento climático, está al orden del día, a la una de nuestros diarios y penetra nuestros hogares por los juegos electrónicos. ¿ Con qué resultados ?
Fuerte tiempo de la exposición, el simulador de seísmos es una experiencia pedagógica sorprendente. Sacud , al sentido literal como al sentido figurado, el visitante viajará en el centro de los debates que agitan nuestro tiempo: protección del planeta, relaciones norte-sur, papel de las políticas, compromiso del “people”, límites del humano.
Y EL GANADOR ES…