Al día siguiente del informe sobre los desastres naturales publicado por OXFAM el 31 de mayo de 2011, la Fundación Cascos Rojos continúa de defender la creación de Cascos Rojos, hermanos humanitarios de los Cascos azules, destinado a organizar la acción de los equipos de socorros desplegados con urgencia despues de un desastre natural.
Los organismos internacionales consideran que " hay un desastre natural Cuando, por lo menos, diez personas pierden allí la vida o qué por lo menos una centena de personas se encuentra en la necesidad despues de un acontecimiento natural". Según OXFAM y la OMS, estos desastres naturales, particularmente las tempestades y las inundaciones, triplicado desde el 1980 que toca, en general, los países pobres. En 1980, su número ascendía 133 al año; estos últimos años, esta cifra asciende más de 350. Podemos tener en memoria las catástrofes que tocaron estos últimos meses Haití, Paquistán, Chile, los Estados Unidos y todavía recientemente Japón. Ya en 2009, OXFAM había realizado un estudio que indicaba que, cada año, 250 millones de personas fueron tocados por un desastre natural y que en 2015, este número podría montar a 375 millones.
Frente a estas situaciones y frente a las evoluciones esperadas, la Fundación Cascos Rojos no deja de ensalzar la creación de una fuerza de coordinación humanitaria en la ONU que puede responder a las situaciones urgentes. Los países pobres son los más tocados, sin embargo, el desastre japonés nos recuerda que a pesar de ser un país preparado no protegado de la naturaleza. La creación de Cascos Rojos en la ONU podría permitir el despliegue de fuerzas de socorro adaptadas al nivel del desarrollo de cada país.
Los estudios recientes de OXFAM explican que los desastres naturales van a perder su carácter excepcional, no maitrisable y sorprendente. Desgraciadamente van a hacerse un diario brutal para una partida del mundo, y es por eso que los hombres deben ser preparados, y reactivos . Hay que salvar vidas. Le hacen falta Cascos Rojos en la ONU.