Cuando llegó de Montreux y en la perspectiva de los próximos G8 y G20, Nicole Guedj publicó en una tribuna en LeMonde.fr: “Después Haití, la nueva gobernenza humanitaria pasara por la creación de los Cascos Rojos en las Naciones Unidas.”
Con una superficie inferior a 30 000 kilómetros cuadrados, apenas 10 millones de habitantes y un PIB per ano que alcanza los 7 mil millones de dólares, Haití podía difícilmente atraer la atención del mundo entero. Hace diez meses, quien sabia que se habla el Francés en Haití? Quien conocía el nombre de su capital? Quien sabia que Sidney Poitier, Will Smith, Alexandre Dumas, Beyoncé son de origen haitiana? Hay que une terrible terremoto golpeo el oeste de la isla por que Haití sea en la cobertura de todos los medíos de comunicación.
Recordamos de este 12 de enero 2010...después de un seísmo de magnitud 7, Port-au-Prince se ha transformado en un verdadero campo de ruinas. Decenas miles de victimas murieron bajo escombros , otras intentaron resistir, esperando a la llegada de los auxilios lejanos. Los supervivientes se instalaron mal que bien en campos improvisados, para une duración, siempre hoy indeterminada.
Emocionada por la amplitud de la catástrofe, la comunidad internacional se ha movilizada inmediatamente. Toneladas de material fueron encaminado. Se dice que mas de 10 000 ONG fueron a Haití. En la opinión publica, la reacción fue también muy rápida. Los movimientos de solidaridad han creciendo del mundo entero. Petición de fondos y de donaciones, concentraciones populares, conciertos...la voz de apoyo de la población mundial alcanzaron Haití, intentando reconfortar el pueblo magullado.
Y después hubieron el Chile, el Pakistán, la crisis financiera, el Vulcano islandés Eyjafjöll, los incendios en Rusia, los ríos de barro en Hungría...y el principio del olvido para Haití. Cerca de un año después de la catástrofe, aunque es el tiempo del primero balance, Haití esta siempre sumergido en el caos y la desolación. Pudiéremos pensar que gracias a los 14 mil millones prometidos por los Estados miembros de la ONU, las familias estarían realojadas en Port-au-Prince, las personas comerían lo suficiente, los niños serán en la escuela...De riesgo de sorprender, si la hora de gloria mediática de Haití esta pasado, la crisis humanitaria queda y la opinión mundial debe quedar mas que siempre alertada.
No os recordamos las lecciones del Tsunami. Debemos recordarnos de ellas de Haití. Es imperativo para acompañar la fase de reconstrucción especialmente en este periodo de epidemia de cólera, pero también en aplicando todos los medios cuyo disponemos para garantizar el derecho de socorro a las victimas de las próximas catástrofes naturales. Pensando a mañana.
Recordémoslo, por falta de coordinación en las primeras horas de la catástrofe haitiana, perdiere mucho tiempo, energía pero sobre todo numerosa vidas humanas. Es la razón por la que, el Presidente René Préval, testigo de la movilización internacional sin precedente pero también de la desorganización más grande de los auxilios de los últimos años, se unió a mi lucha para la creación de una esfuerza internacional humanitaria de reacción rápida, bajo la égida de el ONU: los Cascos Rojos.
Unidos hemos defendido este proyecto ante Ban Ki-moon después que René Préval haya declarado en la tribuna de la Asamblea General del ONU, en su discurso de apertura de la Conferencia Internacional des los países donantes para Haiti: “La Generosidad de los Naciones debe disciplinarse; La ayuda internacional debe ser coordinada en arriba si hace que desplegar toda su eficacia”.
Después, el Vatican nos ha seguido, solicitó la “voluntad politica de los Estados” en el diario el Esservatore Romano. La Union Africana, por la voz de su Presidente Jean Ping, quería tomar parte en el debate lanzando un “llamada por los Cascos Rojos en el ONU”
Recientemente, la Francofonía que representa un tercio de los votos en el ONU, se ha interesado por los Cascos Rojos. El Secretario General de la organización Abdou Diouf, reelegido por unanimidad recientemente, solicitó apoyo. Así los Presidente del Gabon, de Mali, de Lebanon, de Togo, de Burkina Faso y tambien el Rey de Camboya han dado su apoyo.
La constatación de los hechos: la comunidad humanitaria no es tan fuerte para aceptar sola los desafíos impuestos por los cambios medioambientales. Necesitamos un actor suplementario: los ONG y los agencias intergubernamentales realizan ahora un trabajo considerable. Hay solo una filosofía que valga: salvar vidas. El mundo humanitario necesita une preparación, de directivos, de coordinación, de regulación, de estructuración,…necesita una “inteligencia humanitaria” para anticipar et unificar su acción.
Del XIII° Cumbre de la francofonía en Montreux hacia los próximos G8 y G20, no hay discurso que no sostiene los meritos de une nueva gobernenza mundial. Porque no abrir por votación sobre un nuevo modo de gobernenza humanitaria, sobre la creación de Cascos Rojos en el ONU. Una manera de no olvidar Haití.